Siete rutas · 164 etapas · 3.802 km
Sabrás dónde comer, dormir y llenar la cantimplora.
Y dónde no vas a poder.
Cada etapa con sus albergues, bares, farmacias y fuentes colocados en su kilómetro exacto, sobre el mapa y sobre el perfil. Y los tramos donde no hay absolutamente nada, avisados antes de que salgas del pueblo.
Los seis Caminos
Seis rutas históricas que terminan ante el Pórtico de la Gloria. Cada una con su carácter, su dureza y su temporada.
Camino Francés
La ruta jacobea por excelencia: 33 etapas desde los Pirineos hasta Santiago, atravesando Navarra, La Rioja, Castilla y León y Galicia.
Camino del Norte
La ruta de la costa cantábrica: País Vasco, Cantabria, Asturias y Galicia entre acantilados, playas y verde. Más exigente y menos masificada que el Francés.
Camino Primitivo
El camino más antiguo, el que hizo Alfonso II en el siglo IX. Montaña asturiana pura, con el tramo de los Hospitales como techo emocional de la ruta.
Camino Portugués
El segundo camino más transitado. Dos rutas con carácter propio desde Oporto: la Central, de interior y patrimonio, y la de la Costa, junto al Atlántico.
Camino Inglés
La ruta de los peregrinos que llegaban por mar desde las islas británicas y el norte de Europa. Corta, verde y con una entrada a Santiago muy tranquila.
Vía de la Plata
La calzada romana de Sevilla al norte: la ruta jacobea más larga y solitaria, con etapas largas, calor extremo en verano y una belleza de dehesa que no tiene ninguna otra.
Y el epílogo
El único camino que sale de Santiago en lugar de llegar a él: tres días hasta el faro del fin del mundo y el santuario de Muxía, frente al Atlántico.